Casi nadie pone el precio sobre lo que le sale de verdad. Le suma un
porcentaje a lo que costó la mercadería y listo — y el alquiler, la luz,
el gas y los sueldos los termina pagando de su bolsillo sin darse cuenta.
Cargá tus números abajo. Es gratis, no hace falta cuenta, y no guardamos
nada hasta que vos nos lo pidas.
Gastos del mes
Todo lo que pagás abras o no abras.
Cuánta gente esperás
No hace falta que adivines cuántas milanesas vas a vender: para eso necesitás el precio, y para el precio necesitás las ventas. Alcanza con los cubiertos.
Un plato, una bebida, a veces postre.
Lo que te queda después de pagar todo, no sobre la mercadería. Un bar sano gana entre 8 y 15%.
Para el mes flojo y el bueno: cuánta gente de más o de menos puede entrar.
Qué vas a vender
Cuánto te sale la materia prima de cada plato, y qué parte de tus ventas creés que va a ser cada uno.
El número que importa es el de «para no perder plata». Si te da más cubiertos por día de los que entran por tu puerta, el negocio no cierra — y es mucho mejor saberlo antes de firmar el alquiler que tres meses después.
Te mandamos el detalle
Arriba están los cuatro números que importan. Lo que falta —el precio
sugerido de cada plato, cuánto de los gastos absorbe cada uno, y qué pasa
si viene menos gente de la que esperás— va por mail, así te queda para
mirarlo tranquilo o mandárselo a tu contador.
Si nos lo dejás te lo mandamos también por ahí, y podés preguntarnos lo que no cierre.
¿Ya sabés que lo querés?
Armá tu carta ahora. Cargás tus platos con estos precios, elegís cómo se
ve, y queda publicada con su propio link y su QR.